domingo, 31 de diciembre de 2006
jueves, 14 de diciembre de 2006
Hoy todos a ver RTC y escuchar Radio Municipal
Sin dudas que me quedé perplejo, porque sus palabras eran con fuerza y a decir verdad con un tanto de odio."Te estoy llamando y avisándote que hoy te voy a cagar". El hace comentarios en el informativo central de RTC Noticias y en la Radio Municipal. ¿La razón? Haber publicado en el medio informativo ExtraIquique que dignamente dirijo, algunos reportajes donde se hace mención a lo que está viviendo el alcalde Soria y su proceso, el cual todos o casi todos saben.
Luego siguió diciendo que debí haber pasado por su oficina para saber la contraparte. Acá me voy a detener porque lo que publicamos nosotros fue una crónica de había aparecido dos semanas atrás en el diario El Mercurio, en el cuerpo de los reportajes el pasado domingo 26 de noviembre del año en curso. Era una crónica espejo, es decir estábamos copiándola para ponerla en nuestras páginas. Una crónica de verdad importante y de verdad que le ha causado estupor a los cercanos a Soria. Bueno, el decano no pidió contraparte, yo hice lo mismo.
Posteriormente dijo: "yo te conozco muy bien, viajaste con el alcalde, tu sabes como es él, además tu no tienes ética, porque no eres periodista. Por eso te estoy avisando para que sepas que hoy te voy a hacer cagar, por la radio y por la televisión".Bueno, acá me detengo de nuevo, porque él puede decir lo que quiera, pero jamás pedí viajar con el alcalde, nunca le rogué que me llevara a un lugar o a otro, jamás me arrastré para conseguir alguna ganancia, hice mi trabajo con todo la pasión que pongo para servir a quien es mi empleador, pero cuando se te maltrata, se te humilla y se te denigra es el momento de entender que no se puede vivir con la vida pendiendo de un hilo porque te puedes quedar sin una ocupación.
Por eso renuncié a trabajar en la municipalidad y lo hice con el mayor agrado de mi vida. El dinero no vale si no hay tranquilidad y dignidad por sobre todas las cosas.
Hoy día el director de Relaciones Públicas puede hacerme trizas en sus comentarios, puede decir lo que quiera, pero no podrá decir mentiras, porque yo no he publicado mentiras... son nuestros entrevistados los que han hablado, no nosotros.
Al final de todo me queda la conformidad de que me podrán acusar de cualquier cosa, menos de que practico la Pederastia. Eso se los puedo asegurar... por eso hoy ¡todos a ver RTC y a escuchar Radio Municipal!
domingo, 10 de diciembre de 2006
También tengo algunos recuerdos
Cada semana se me ocurría arrancarme a la playa y alejarme de Santiago. Eran mis oxigenaciones. Desde los parlantes de la radio emanaba “In your eyes” de Peter Gabriel. Era todo lindo, pero no podía ser feliz
Dos semanas antes Marcelo un amigo de la infancia había sido alcanzado por una bala en una protesta. No saben ustedes amigos el odio que sentía por Pinochet y su gobierno facista. El gris era más fuerte que todos los colores del arcoiris ennegrecía mi alma y Peter Gabriel me decía que “en tus ojos" yo podía ser "un hombre completo”. Era el amor por la vida y el odio de la “no vida” el juego que cruzaba mi mente en aquellos instantes.
Pamela – mi bella amiga – se dio cuenta que algo aldaba mal y le conté la historia de Marcelo. Después no pude contenerme y le relaté varias historias “sacadas de mi interior” con repetía Gabriel y le dije lo que los milicos le habían hecho a mi vida, a mi familia, a mi padre, a mi tío... a unos el dolor y al tío Sergio la muerte. ¿Era pecado pensar diferente? ¿parece que para los militares si?
Sin querer usaba a la Pamela como paño de lágrimas y a poco andar detuve el auto cerca de Reñaca y no pude contener mis lágrimas.
Al fin y al cabo en esos momentos no sabía si lo que sentía era pena u odio a Pinochet y sus secuaces. La Pamela me miraba extraña pero cercana...
Ella es por decirlo de alguna manera del otro lado. Nunca había pasado las pellejerías que yo y había crecido en medio de la abundancia. Yo recién comenzaba a recuperme económicamente hablando.
Pasamos más de una hora a la orilla del mar... cientos de veces puse en la radio “In your eyes”. Ese día de verano juré que me reiría cuando Pinochet muriera...
Eso pasó hace algunas horas y no tengo nada de que reírme. Es el poder del respeto a los muertos que este hombre mandó a asesinar... es la pena de saber que nunca la pobre justicia chilena lo pudo mandar a la cárcel, donde deben estar los criminales.
No tengo risas, un poco de pena... se fue burlándose de miles de chilenos como mi familia. El huaso ladino se salió con la suya... nos quedamos esparando verlo con el traje a rayas...
Hoy estoy lejos de los sentimientos de muerte que él sembró en mi Chile. “Quiero paz”, como cantaba el Gatti en los años oscuros de su gobierno.
Hoy puse a Peter Gabriel y recordé su canción. “Todos mis instintos volvieron”, la belleza de la Pamela también... ¿dónde estará? ¿se recordará que lloré en su regazo?
Hoy quiero dormir sin ruidos... la maldad descansa... quien era su profeta se fue y ya es historia... ya no quiero recordar nada más, ni siquiera los bellos ojos de la Pamela, cuando en una tarde el sol daba paso a la noche... juré burlarme de algo que no tiene nada de que burlarse: la muerte de un ser humano es simplemente eso: la muerte.
Por eso sin odio y sin violencia el dictador deberá enfrentar el juicio divino... los humanos ya no tienen nada que hacer.
miércoles, 13 de septiembre de 2006
Con Mao un día en el tiempo y espacio

Es curioso pero todo el día he pensado en el "ya famoso" viaje a la China. Y lo hago en buena onda, porque esos sucesos fueron complicados.
Me acordaba de los hechos de la Plaza Tian' anmen y de las instancias que allí se desarrollaron en pos de la libertad en medio de un gobierno comunista fuerte y sin contemplaciones hacia el desarrollo personal e individualista.
Esta foto la hice apenas recorrimos la Ciudad Prohibida y este espacio se encuentra justo al frente de la citada plaza. No puedo dejar de soslayar que la China es uno de los lugares más extraños, exóticos y bellos que he recorrido y que a pesar de todo, valió la pena conocerla.
Sigo con el cuento. Apenas salimos de la morada de los emperadores nos encontramos con un espacio plano y muy extenso (la plaza) en medio de esto, un gran monumento recuerda los momentos ilustres de la revolución maoísta y de cómo asumieron el poder. Mao Tze Tung, o como le dicen ahora Mao Ze Dong, fue un visionario al ver que todo proceso revolucionario debía nacer en el campo y que las ciudades por efecto del mismo campo que todo le proporciona a las grandes urbes, especialmente alimentación, tarde o temprano terminan cayendo y perdiendo su hegemonía. La ciudad es el peso del péndulo que hace que la revolución sea efectiva dice en una de sus memorias el líder chino.
Bueno, eso fue por allá por los 60, porque la China que tuve el agrado de conocer es diametralmente opuesta, porque han inventado una especie de "comunismo de mercado" que adora los procesos capitalistas o neoliberales y que dicho sea de paso tiene al gigante asiático como uno de los países con mayores índices económicos en el mundo. La China en la actualidad está creciendo a niveles de un 6 a 7 por ciento y en algunas ciudades pujantes ese índice se eleva a los 10, 12 e incluso 15 por ciento. En síntesis una locura.
¿Cómo lo lograron los chinos? Abriendo espacios a las zonas francas, bajando los impuestos a empresas extranjeras y con mano de obra barata, un verdadero oasis para las empresas transnacionales y los capitales emergentes.
Ahora los chinos están interesados en hacer negocios en nuestra ciudad. Ojalá que resulte como todos esperamos y que esa supuesta inversión sea de beneficio de nuestros compañeros de ciudad, porque los pobladores de Iquique y Alto Hospicio se merecen eso y mucho más. Esperamos por lo mismo que esa cultura milenaria pueda ser arraigada por los iquiqueños con el objetivo de hacer crecer nuestro entorno, que sea más amable y un espacio más hermoso para vivir.
sábado, 26 de agosto de 2006
Vampiro F.M.

En los años más oscuros de la dictadura del innombrable, un grupo de amigos y quien escribe – o mejor dicho – quien recuerda, se nos ocurrió jugar al peligro. En esos tiempos disentir del régimen era muy peligroso. Muchos desaparecieron para siempre. Pero nosotros amparados en la juventud rebelde, decidimos hacernos sentir, a pesar de todo.
Con equipos de comunicación radial obsoletos y con la simple cápsula de un micrófono inalámbrico y gracias a la ayuda de un verdadero “Giro Sin Tornillos” como era nuestro amigo “Pachito” (un metro cincuenta de puro cerebro electrónico) se armó un transmisor radial.
Las pruebas las hicimos en las cercanías de la Plaza Cádiz en el honorable barrio Independencia y allí pudimos comprobar que nuestra cobertura era de unas 10 cuadras a la redonda. La felicidad misma. Entrábamos al mundo de la radiofrecuencia por la ventana y en forma clandestina. A los dos días la radio pirata tenía nombre… se llamaría “Vampiro F.M.” por sus transmisiones las que comenzarían a las 23 horas en forma puntual y hasta las primeras horas del día siguiente antes que saliera el sol.
Allí llevé mis dos tornamesas (tocadiscos) y mi arsenal de música. En esos años ponía música en fiestas, así que coleccionaba vinilos, muchos de ellos con versiones alargadas de los temas de moda, los famosos “12 pulgadas”. Puntualmente, y después del colegio llegaba donde Panchito a conseguirnos alguna casa donde instalarnos para transmitir. Esa parte era la más tediosa y porque a muchos les daba miedo el asunto. ¡Y era para temer! Los equipos de la represión del gobierno militar contaban con sofisticados equipos para evitar todo lo que se hiciera o dijera en contra del innombrable. Nuestra movilidad era la salvación.
Volviendo a las transmisiones cada día de la semana, menos el domingo “Vampiro F.M. comienza sus transmisiones con el firme propósito de hacer cagar a la dictadura y todos los milicos que nos tienen prisioneros en esta larga y angosta faja de tierra que es Chile”.
Desde el comienzo nos topábamos con gente que nos daba pequeños comunicados de prensa y otros con encendidas manifestaciones políticas en contra de los militares, Había otros más audaces, que recién empezaban a pololear y llevaban a sus lolas a sus casas y nos pedían un tema específico a cierta hora, cuando comenzaban a atracar el bote con la fémina. Los califas siempre son más audaces. Tal vez nacieron algunos chilenos gracias a los temas lentos que pusimos. ¿Quién lo sabrá algún día?
Sigo con la historia. Las transmisiones de Vampiro F.M. fueron ganando audiencia, pero nosotros no podíamos decir quienes estaban detrás de la radio. Había mucho peligro en esto, porque desde el cuartel de los carabineros de calle Carrión captaban nuestras transmisiones y noches seguidas nos buscaban. Menos mal que nunca nos pillaron, aunque un día estuvieron muy cerca, a menos de una casa. Esa noche nos arrancamos por los techos de la Plaza Central y uno de nuestros DJ´s asociados dejó escapar una bolsa de “mary – jane” de la buena. Casi nos lo comimos a palos después.
Así la radio fue creciendo, pero por paradójico que parezca la popularidad nos mató, porque comenzaron a circular los nombres de los posibles autores intelectuales y ejecutores de Vampiro 105.1 F.M. y debimos poner los pies en polvorosa. Un día un estudiante que nos pedía temas por correo – a un nombre ficticio por cierto – fue arrestado y lo patearon de lo lindo los señores de uniforme. Dio algunos nombres menos mal que errados. Nosotros sentimos temor y colgamos los micrófonos.
Comenzamos a transmitir algunos días y por encargo. Para las protestas hacíamos cadena local con nuestros reporteros juveniles, igual estábamos en el aire, pero instalábamos la radio en el Fiat 600 de un amigo, y poníamos música de casetes. Nos estacionábamos en una larga hilera de álamos en una cancha cerca de calle Los Nidos, la calle de los enamorados. Era oscurísima. A la distancia el auto parecía que era de uno de los propietarios del sector. Sin dudas nos gustaba engañar a los milicos y reírnos en su cara a punta de simple creatividad.
Un día de mayo transmitimos por última vez. Vampiro F.M. se silenció ella sola. No hubo nadie externo que la matara. Fuimos nosotros mismos. El peligro era latente y con la madurez de ese loco año y medio comprendimos que de ser sorprendidos no volveríamos a ver la luz del día.
Ayer cuando comenzaba a ordenar algunos de mis archivos salió un texto de aquellos que leía en la radio. La nostalgia hizo mella en mí. Estas líneas son producto de eso.
Nunca me voy a olvidar de Radio Vampiro 105.1 en el dial de frecuencia modulada estéreo. Una radio pirata que luchó con la fuerza de la juventud en contra del mal personificado por el gris, un color que gobernó mi Chile durante 18 años, con el innombrable a la cabeza.
domingo, 6 de agosto de 2006
Melodía Subterránea

Las luces de la ciudad de a poco comenzaban a apagarse. Las luces de la ciudad no habían podido esconder las penas que su alma sentía. Era un sonámbulo, un guerrero en estampida. Un inconsciente en estado larvario. Una cicatriz más grande que su alma.
La pérdida era lo que lo llevaba a esos estados. Su amor y lealtad no habían podido contra la traición. La mayor de todas las traiciones: romper los vínculos afectivos de la santidad del amor con engaños, de otros... de otros desconocidos. El amor puro burlado por la fragancia de lo prohibido, por el miedo de la verdad pisoteada mil veces por la mente enfermiza de su mujer... que ya no era suya.
¿Dónde había quedado la verdad, el amor real, las faltas no forzadas y los esfuerzos por no herir a nadie? ¿Dónde habría quedado todo eso?
Eran las preguntas que se hacía cuando la luz del sol comenzaba a bañar la playa y el Casino cerraba sus puertas.
¡Ah! El mar era lo único que lo contentaba. Sin el mar que amaba hubiera muerto mil veces. Las olas lo calmaban... las olas le inspiraban a seguir adelante, aunque sin rumbo tenía la certeza que debía seguir. ¡Hasta que Dios quisiera! Si. Dios. El mismo que todos buscan en momentos de prueba, el mismo que invocaron, invocan e invocarán los asesinos de la fe. Los de sotana que en nombre de la cruz han violado, asesinado, mutilado y asesinado a cientos de inocentes que creyeron en otras verdades, quizás más elevadas que la mística de la cruz. Pero ¡qué importa! Si ya le pedimos perdón a Galileo y a las etnias de América por tanta muerte y tanto desastre… ¡400 años después.
Pero en esos momentos ya no importaban sus pensamientos, en aquellos instantes la lejanía era su quehacer y lo esencial con cada respiro. Se preguntaba si alguna vez María comprendería la palabra lealtad o mejor aún ¿la podría llevar a la práctica? ¿Sabría del daño al romper de cuajo tres familias, quizás más? ¿Sería su culpa la conducta relajada sin reglas de buen vivir o su formación familiar? ¿Sabría que de pronto las putas lo hacen por necesidad? ¿Sabría el dolor de aquel que se siente traicionado? ¿Sabría del fuego que consume a alguien que no puede ver a su hijo? Ese Dios que los curas han tratado de hacerlo ver como asesino, ¿ese mismo la juzgaría?...
Así en mitad del mundo, en un lugar tan distante de una playa cualquiera, el sabía que el amor, la verdad y la lealtad son las recetas para ser un gran hombre, a pesar de las deudas, de las faltas y principalmente de los amores. El sabía que debía seguir, su código de honor lo llevaba a otros estados y pronto, muy pronto lo llevaría a otras tierras, donde si sería amado y lo principal: sería valorado.
Esa era su verdad tan insondable como él mismo. Tan real como la mentira que lo hacía fuerte a pesar de lo duro que se suponía que era. El ser se vislumbraba tan real y mágico como ese instante de lucidez cuando dijo si al amor. Cuando la pasión de la existencia extendió sus brazos y lo cobijó en aquellas sustanciales manos tan divinas como la vida misma, como su mar… lejano en ese momento… cercano en espíritu y a la vez aprisionado en las redes de su alma.
¿Hacia dónde se dirigía su paso? ¿Cuál sería el final de esta historia de desencuentros y desamores? Nadie podría decirlo, nadie en la tierra… menos en las estancias secas del otoño que se acerca cada día más, sobre todo en abril. Su mes, su año… el día elegido para morir y renacer… el día de no hacer repeticiones, ni ver televisión, ni leer los diarios… ni escuchar nada, sólo el revolotear de los pájaros en su jardín secreto como su alma… si en el jardín se gestaron las mentiras… ya lo sabía. Ahora podría venir la cura… la cura final.
viernes, 28 de julio de 2006
La vida es navegar

Fue en junio de 1973 cuando del colegio nos mandaron para la casa. No habría clases porque la escuela debía ser ocupada en otras cosas. Pasaron varios meses. En octubre recién volvimos a clases. Volvimos hacia lo nuevo que muchos llamaron “tranquilidad”, “hacer Patria” o simplemente “nueva educación”, bajo un “nuevo orden”. Sin duda que se posesionaba el gris por encima de los demás colores del arcoiris.
Lo nuevo en la escuela. Todos debíamos aprender a bailar “la cueca”, nuestra danza nacional. Era tedioso para nosotros como jóvenes estudiantes tener que aprender como bailaban los patrones de fundo, con quienes nunca nos habíamos sentido familiarizados. Pero las órdenes había que obedecerlas. En el gimnasio de mi escuela estábamos listos para el desafío. Me saqué un 6.5, creo que fui uno de los peores, porque esa tarde volaron los “7”. Las cuecas y yo jamás hemos sido tan cercanos.
Al regreso a casa, la familia ya estaba reducida. Un tío paterno había hecho sus maletas y había regresado a la Argentina. Allá había de todo, en especial el respeto por las personas. Los primeros días del Gobierno Militar nunca pude entender la odiosa tranquilidad que se había apoderado de nuestro país, era como vivir la antesala a la tormenta, que vino después y ¡qué tormenta!, aún se lamentan hoy día las personas que tomó por sorpresa la tempestad. A otras nunca más los vimos…
Pasó el tiempo y salimos de clases. El verano del 74 fue especialmente brutal. Sus calores se recuerdan hasta hoy. Durante ese tiempo se me ocurrió que debía construir, como para hacer algo que se tiñera de trascendencia. Con mis amigos del barrio nos propusimos hacer un barco. Una especie de lancha o balsa, pero con un hermoso y blanco velamen para que nos llevara al fin del mundo.
El ingeniero asociado fue mi abuelo. A él le pregunté casi todos los detalles de nuestro velero. Se llamaría el Andrea I. Al principio todos desbordábamos en entusiasmo y después de la típica “pichanga” de la mañana nos íbamos a mi patio a seguir construyendo el Andrea I. A esas alturas, dejé que mi niñez llenara mi vida. Los militares habían cambiado la política por patriotismo. Todos los meses estaban dedicados a algo. El que más me gustaba era el Mes de Mar. Para mi, eso era la locura en esencia.
Con el paso de los días mis tripulantes y marineros se me comenzaron a agotar. Lo de siempre: terminé con el trabajo solo. Mi abuelo se llenaba de orgullo al ver como avanzaban los trabajos en el astillero “Torres” y como el barquito comenzaba a tomar forma. Fueron momentos sublimes. Una vez en mi vida tomé conciencia de que estaban todas las personas que amaba juntas. El barco logró la unión.
Mi mamá fue la madrina, y como era niño le reventó en el casco una botella de refresco. El que más me gustaba en ese entonces: Piña Nobis.
Mi barco nunca navegó… sólo en mis sueños. Mi barco al paso de los meses y los años se convirtió en un gallinero. Sus velas nunca fueron infladas por el viento. Pero mis sueños de navegar aún subsisten. Al derecho de la libertad que a más de medio Chile le habían arrebatado nuestros grises gobernantes había que sembrar la esperanza.
El Andrea I encalló en mitad de mi corazón y estará allí hasta el día del adiós final, navegando, simplemente navegando…
domingo, 23 de julio de 2006
Iquique es Macondo

Sin dudas que a Iquique sólo le hace falta un buen literato para que por esos asuntos de “realismo mágico” estuviéramos en los principales titulares de los medios informativos más importantes del mundo.
Sin dudas, porque lo que está pasando en nuestro querido puerto es digno de la más aclamada obra literaria.
Con soltura de intereses podríamos decir que acá el Teatro del Absurdo se hace carne y sangre. Somos el sumo de la estupidez, o sea la tontera es nuestro sinónimo más real y conciso.
Revisemos porque decimos eso. Primero que nada esta ciudad no debería llamarse Iquique, sino algo que tenga que ver con el apellido Soria. Podría ser Soriapolis, Soriatown, Soriaburgo o algo por el estilo, ya que aquellos que se dicen apoyadores o seguidores del alcalde Soria, no aceptan disidencias. Cualquiera persona que sea crítico de Soria y su gestión “no es iquiqueño” y es conminado a retirarse con monos y petacas de la ciudad.
Estos llamados “soristas” poseen la misma intransigencia que llevó a este país al caos y el odio en el gobierno de Salvador Allende y que nos tuvo rindiéndole honores al color gris durante 18 años, junto al “viejito” del Riggs. No podemos caer en eso si somos verdaderamente demócratas.
Más materia prima para una novela de “realismo mágico” ¿Usted pagaría una asesoría cultural a una persona que no está capacitada para esa tarea? Bueno, eso se hace en Iquique y lo hace nuestra alcaldía con una concejala. Mirtha Dubost ha recibido dos millones de pesos durante dos meses por “asesorar al Teatro Municipal en materias culturales”. ¿Asesoría u otra cosa? Que los lectores lo discutan. Pero sospechosamente la concejala ahora es acérrima apoyadora de Soria y su gestión y antes eran enemigos que no se podían ver. Como dijo Tomás Moluán en su libro “El Consumo me consume”, simplemente “el poder los une, el poder los corrompe, el poder los iguala”.
Cosa similar pasa con el concejal Iván Pérez Valencia, quien tiene a varios pobladores cazados con dineros que no se saben donde fueron a parar y fue la razón por la cual el alcalde de Alto Hospicio Ramón Alberto Galleguillos lo echara del cargo que ostentaba en la municipalidad de nueva comuna. Acá en Iquique fue recibido con mucho agrado y hoy forma parte del grupo de Soria. Al fin y al cabo es un voto, que puede ser decisivo en una votación que dé empate.
Y sigo con el realismo mágico. Somos la tierra de los fanatismos. Acá está presente el fanatismo religioso, y no lo decimos por esta fuerte devoción que hay por la Virgen del Carmen de La Tirana, sino hacia caciques políticos, comenzando por el mismo alcalde. ¿Han escuchado las declaraciones del concejal Lozano? Parece el sumo sacerdote de una nueva religión o de un Mesías de carne y hueso encarnado en la persona del alcalde Jorge Soria. No existen razones, ni argumentos para Lozano, sólo el obedecer en forma fiel y sistemática a su líder. Sabemos que la parte inferior del cerebro desarrollada en nuestros ancestrales hombres primitivos, permitió eso de “seguir a un líder”, para nuestra sobrevivencia, pero en el tercer milenio creemos que eso podría estar ya en la historia de la raza humana. En Iquique no. Es parte de lo cotidiano. ¿Realismo mágico de nuevo?
¿Y la tenencia del Municipio? Bueno acá se seguirá desarrollando una especie de Guerra Santa en contra de los infieles (llámese aquellos contrarios a Soria) por parte de quienes hoy ostentan el poder en el gobierno comunal y darán la guerra hasta las últimas consecuencias, debido a que existe mucho por ganar y también mucho que perder. Obviamente, todo esto se traduce en una ciudad muy sucia, barrios abandonados, plazas destruidas o semiconstruidas, avenidas sin luz pública y una serie de hechos que al contarlos podríamos llenar más de un libro. Es decir, acá se está jugando con todos aquellos humildes y postergados, quienes deberán seguir esperando que 8 personas (que entre todos no llegan a 20 mil votos, es decir un 20 por ciento de la votación total de la ciudad), decidan qué hacer o quién se pondrá la camiseta de alcalde reemplazando a uno de los más antiguos caudillos de Chile, el alcalde Jorge Soria Quiroga.
jueves, 20 de julio de 2006
Los años de infancia
Salvo raras excepciones todos guardamos recuerdos hermosos de nuestra niñez. Son los momentos que sin duda asimilamos durante toda la vida. Traigo a la memoria esos instantes, porque un día como cualquier otro, se me ocurrió, es decir pensé (siempre hay una primera vez), hacer algunas comparaciones, entre ni niñez y la que están viviendo nuestros hijos y nietos.En mi tiempo, lo ideal era tener un grupo de amigos. La tradicional “patota”. Ser el jefe era óptimo. Te sentías como dueño del mundo. Un día tradicional era levantarse temprano y salir a recorrer por los lugares alejados de la ciudad. Así, todos montados en bicicletas nos acercábamos al lugar donde se construiría un aeropuerto, años más tarde se llamó Pudahuel. Hoy lleva el nombre de un aviador famoso.
Después de llegar por esas campestres estancias cerca del aeropuerto, tomábamos hacia el tranque de Barrancas. Allí la dicha misma, porque nos poníamos a pescar “carpas” (son unos pescaditos muy sabrosos). El ganador era quien sacaba más y podía ser el jefe de la patota por una semana.
Al regreso, y cuando el sol comenzaba a caer, venía la velada nocturna. Hacíamos competencias con las “bandas o grupos” de otros sectores. Escondíamos tesoros (generalmente dulces) en un sitio predeterminado. Los ganadores que encontraban dicho tesoro, imponían duras penas a los perdedores, como ser esclavos por algún tiempo. Ser esclavo significaba dar tu pan en el colegio y comprarle jugos, manzanas y bebidas. Era nefasto para el pobre presupuesto de niño republicano, antes del advenimiento del César por allá por 1973.
Y sigo con los recuerdos. Otras de las jugadas claves era salir a cazar lagartijas y en su defecto, con la onda hacer puntería a los aisladores de los postes de alta tensión. En algunos casos se nos ocurría tirarle a los pajaritos. Hoy cuando soy un viejo, me doy cuenta que grande fue Dios, porque no maté ninguno. No hubiera podido dormir en semanas.
Finalmente y más cotidiano era jugar al trompo, a las bolitas, es decir a los tres hoyitos y al yo-yo. Hoy la ciencia y la técnica han borrado esa vida de aventurero que tuvo mi infancia. No puedo entender como va a ser más entretenido el matar marcianos en una fría máquina que salir a explorar tu entorno. Conocer gente, ver correr a los ratones de campo, o ver volar a los pájaros. Hoy me siento como un aventurero de final de siglo, con la certeza que el mundo ya no será lo mismo y que las actuales generaciones son simplemente informáticas. Igual doy gracias a Dios por haber tenido esos momentos, con mi gente, con mis amigos y con mi completa familia, padres y abuelos incluidos, en un barrio olvidado en el fin del mundo llamado “San Pablo con Matucana” cerca de la Estación Central, donde los “guapos toman en damajuana”.
¡Y en inglés ahora!
The years of childhood
Except for rare exceptions all we kept beautiful memories from our childhood. They are the moments that without a doubt we assimilated during all the life. I bring to the memory those moments, because a day like any other, it was happened, it is to say I thought to me (always there is one first time), to make some comparisons, between our childhood and the one that our children and grandsons are living.
In my time, the ideal era to have a group of friends. Traditional "patota". To be the head was optimal. You felt like owner of the world. A traditional day was to rise early and to leave to cross by the moved away places of the city. Thus, all mounted in bicycles we approached the place where an airport would be constructed, years later Pudahuel was called. Today it takes the name of a famous aviator.
After arriving by those rustic stays near the airport, we took towards strides along “Barranacas” lake. There the same happiness, because we put ourselves to fish "carps" (they are very flavorful little fishes). The winning one was the one who removed more and could be the head of patota by one week.
To the return, and when the sun began to fall, the nocturnal evening came. We made competitions with the "bands or groups" of other sectors. We hid treasures (generally candies) in a predetermined site.
The winners who found this treasure, imposed hard punishments to the losers, like being enslaved by some time. To be enslaved meant to give your bread in the school and to buy juice, apples and drinks to him. He was ominous for the poor man estimated of republican boy, before the coming of the Caesar by there for 1973.
And I follow with the memories. Others of the key plays was to leave to hunt small lizards and in their defect, with rocks to aim to insulators of posts high tension. In some cases it was happened to us to throw to him to the little birds. Today when I am an old one, I realize that great was God, because I did not kill any. It had not been able to sleep in weeks.
Finally and daily was to play spin a top, small balls, is to say to the three little holes and “Yo – Yo”. Today science and the technique have erased that life of adventurer who had my childhood.
I cannot understand as it is going more to be entertained killing Martian in one cold machine that to leave to explore your surroundings. To know people, to see run to the field mice, or to see fly to the birds.
Today I feel like an adventurer of end of century, with the certainty that the world no longer will be the same and that the present generations are simply computer science.
Equal I thank to God to have had those moments, with my people, my friends and my complete family, parents and grandparents including, in a district forgotten in the aim of the called world "San Pablo with Matucana", near to Central Station, where the "guapos toman en damajuana".
domingo, 16 de julio de 2006
Apuntes

Muchas veces nos detenemos frente al calendario y nos asombramos porque sin darnos cuenta ha pasado el tiempo. Eso me pasó cuando quise destruir una serie de cuadernos con poemas y centenares de notas que había tomado de mis viajes. Simplemente no pude. Había en aquellas hojas, tantas vivencias y recuerdos que no quise arrojarlos así tan presuroso por la borda.
Comencé entonces a seleccionar esos versos que más de una noche me dejaron sin dormir, y con paciencia los puse en un libro. Al término, lo que estaba haciendo era una pausa en mitad de este camino llamado existencia.
Esta actividad, a modo de pequeño resumen o balance, se transformó en otra causa para el desvelo. Editar un libro es para todo escribano un sueño. Un sueño que tampoco deja dormir.
Aún así, y de insomnio en insomnio, comencé a juntar estos versos, a recordar los motivos por los cuales escribí, y a las personas que me lanzaron a la pluma y al papel, y principalmente volver a vivenciar la pasión que impulsó a mi ser a desarrollarlos.
Una vez leí por ahí que Neruda había sido felicitado por unos nuevos versos. El poeta dijo que si él no los hubiera escrito, hubieran crecido como la hierba, porque su fin era la existencia. A muchos años de leer ese comentario, creo recién entender lo que Neruda dijo. La existencia de estos humildes versos y escritos es intrínseca. Son, simplemente porque “son”.
Cuando conocí Iquique lo primero que hice fue correr al mar. Mi madre hablaba - casi todos los días - de su puerto y de su mar. Por eso este pequeño e importante puerto estaba en mi sangre.
Ese mismo día y sabiendo que mi permanencia en este hermoso y lejano sitio, se convertiría en algo mágico y trascendental, bauticé a Iquique, como mi “Puerto de Palos”. Dos motivos tuve para eso. Primero, desde aquí llegaría a nuevos continentes y conocería nuevas tierras, y segundo, porque este puerto tuvo sus orígenes en madera. En pino oregón dice la historia.
Una cosa extraña: jamás en mis viajes, se presentó la necesidad de escribir poesía como cuando estuve en este norte de Chile. Creo que de esa manera este Norte Grande (eso lo acuñé de Andrés Sabella) me reconocía como hijo suyo. Era como vivir la parábola del hijo pródigo, pero hasta el día de hoy no sé quien ha vuelto. No creo ser el hijo que vuelve. Creo que ha vuelto el nieto. Mis antepasados emergieron junto a las salitreras, al sol, al desierto y al mar. Creo ser el depositario de su integridad, de su cultura y de su amor por esta tierra.
Hoy, cuando hago un alto en el camino, creo haber interpretado mi permanencia en estos rincones desérticos como un regreso y una asimilación de una forma de vida que no se da en otros lugares. Estoy feliz entonces, de entregar, estos textos, a mi Norte Grande, a la ciudad que me ha adoptado y a la gente que me rodea. Son ellos los verdaderos depositarios de estas vivencias, que no son otra cosa que pequeños ejemplos de la vida de un trotamundo, de su existencia y de esa magia que llamamos amor, que mueve al mundo, al entero universo... a Dios ¿cierto?
jueves, 13 de julio de 2006
Evil Woman

Existe en nuestro inconsciente colectivo el creer que algunas mujeres son algo así como brujas, como demonios (evil woman) y que están simplemente para destrozar nuestras existencias. Algunos, los más doctos y educados hablan de las femme fatale.
Quizás, la visión que posean las mujeres con respecto a nosotros los hombres, las haga mucho más sensibles para algunas cosas o situaciones. Quizás, la vida de ellas esté en un plano más elevado que el nuestro, que pasamos sumidos en lo cotidiano y no atisbamos lo que nuestras mujeres realizan. Nuestra queja más común es : ¿quién entiende a las mujeres?
Mujeres con estas características no han tenido un buen pasar a través de la historia. En la Edad Media, muchas de ellas con “ciertos poderes elevados” fueron quemadas por brujas, por tener contactos con el demonio e incluso por “haber tenido sexo” con el maligno.
La ciencia en la actualidad se ha encargado de sacar esa pesada carga histórica de las mujeres y ha iniciado estudios al respecto.
Se ha llegado a comprobar que ellas son más sensibles en planos sensoriales, que pueden concentrarse con mayor facilidad que nosotros y a la vez que su mente es mucho más poderosa cuando se trata de plasmar cosas abstractas con la realidad. A modo de un simple y común ejemplo, muchas mujeres viven soñando, en especial con sus principales azules y cosas por el estilo.
Entonces, ¿qué pasa con nosotros? Simplemente, la vida nos aleja un poco de este mundo donde algunas mujeres pasan sumidas. Lo material, la vida en estas tres dimensiones (alto, ancho y grosor), que nos aprisionan, no nos dejan despegar. Sin duda que la prisión es culpa nuestra. Hemos abrigado un mundo, donde todo lo que tenga que ver con dinero y materialismo significa éxito, y no hay hombre que no desee mostrar “ese éxito”, si se trata de conquistas femeninas.
Mientras nosotros nos preocupamos de la Bolsa de Valores o del fútbol, las mujeres leen indiscriminadamente los horóscopos que aparecen en diarios y revistas. Muchas de ellas llaman al Fono Tarot, para saber qué les depara el futuro y cosas por el estilo, como por ejemplo consultar a estas llamadas “adivinas”. Ahora, por cierto, se comienzan a notar las diferencias. Somos una suerte de conflicto anticipado, pero sigo insistiendo, no es culpa nuestra. Tal vez, dicen los estudiosos que hemos consultado, la diferencia esté en nuestra constitución o en nuestra herencia de miles de años de evolución. De hecho, la diferencia hasta el momento ha sido beneficiosa, estamos en el tope del árbol de la vida en este planeta, a pesar de ser mamíferos como los demás animales adelantados que pueblan este insignificante punto azul en el Universo, llamado Tierra. Un lugar donde el polvo de estrellas llegó a tener conciencia, un lugar donde hombres y mujeres pueden todavía labrar un futuro mejor y más sano que el actual, a pesar de las diferencias de la especie.
martes, 11 de julio de 2006
Una máquina del recuerdo

Son tantas las cosas que nos conectan con algunos recuerdos que tenemos guardados en lo más profundo de nuestro ser, que a veces, simplemente no las podemos dejar de lado o irnos en la profunda interrogante de la negación.
Hoy, un amigo de esos que Dios te pone por delante, llegó a la redacción del diario donde trabajo con una máquina de escribir "Olympia Splendid 33". Al verla casi lloro, no se si de emoción, pero un extraño sentimiento me recorrió como cuando hice esa primera nota a la Feria del Libro, cuando ésta se hacía al lado del Museo de Bellas Artes en Santiago y no era más de cuatro o cinco módulos de cholguán y mal construidos. Cuando mis primeros pasos me llevaron a contactarme con Fracisco Herreros en la revista Cauce y me las di de gran periodista aún cuando no sabía como la realidad me estaba dando sólo un primer aliento de cronista de época.
Ese día en la oficina de la "Cauce" en el Puente del Arzobispo, por primera vez me senté a redactar en forma profesional... ¿sabe que me pasaron para escribir ni nota? ¡Una máquina de escribir Olympia Splendid 33!, como la que ahora uso para escribir esta nota, que más parece cuento de abuela sentimental, que una parte trascendental de la vida.
El día de hoy cuando todos están preparados para asistir a los centros de diversión de la ciudad, vuelvo a recordar los momentos que viví hace mucho tiempo, cuando no sabía que existía un norte, tan seco, tan desértico y tan hermoso, con un mar que desde hace mucho me ha dado las alas para volar con la imaginación de un niño...
¡Gracias Toto! por traer este pedazo de historia a mi existencia. Tal vez esté siendo hipebólico, pero ustedes no saben la felicidad que me produjo digitar en estas teclas, que más parecen un legado del pasado a quienes nos movilizamos en este asunto de la computación y la informática.
¿Y ahora qué? A pasar este texto en papel escrito con la Olympia al computador. ¿Cierto que me di un gusto?... hay cosas que nunca podrán ser reemplazadas... una simple máquina de escribir por ejemplo.
jueves, 6 de julio de 2006
Soy

Bohemio empedernido
Nostálgico impenitente
Practicante de colores modernos
Sufrido de cuerpo y alma
Gracioso de tierra y sol
Poeta del silencio
y del tercer milenio
Anciano de amores
Buscador de bellezas
Seductor de juegos
Ciego por la luz de tus ojos
Exiliado del mercado
(aún creo en los sentimientos)
jinete del arco iris
luz en la luz de la montaña
paria del neoliberalismo
pobre sin miserias
un dulce amante de primavera
hombre que mira a los ojos
que cree en la honestidad
y que no podría vivir sin Dios…
Soy un guerrillero del alma
Un creyente irracional
Un canalla de las letras
Socialista sin marcas (ni cargo)
Un suspiro de la nada
Doliente sin pausas
Lector sin remordimientos
Vendedor de juegos reales
Apasionado sin calmas
Musicólogo aficionado
Fumador de tabaco negro
Antifascista por decisión propia
y por defender la vida,
enfermo crónico de amor y
sostenedor de la cruz
(aquella que llevaba el Maestro).
Soy esencia de montes
Maestro de sinfonías
locas y eternas
Caminante solitario
de bosques y desiertos
Padre de un hijo
sutil y hermoso
Compañero de alguna mujer
sumida en delirios
Alpinista de los mares
Defensor de indigentes
Carpintero de cuanto
libro escriba
Soñador y loco de remate
que espera tontamente
tu regreso…
Iquique, 31 de Diciembre de 1999.
(Cuando faltan apenas seis horas para el 2000).
Como ser un gran escritor

(Variaciones de un poema de Bokowsky)
Tienes que cogerte a muchas mujeres
bellas mujeres
escribir unos pocos poemas de amor decentes
y no te preocupes por la edad
y/o los nuevos talentos,
sólo toma más y mas y más vodka.
Juega al azar por lo menos una vez a la semana
y gana
si es posible,
aprender a ganar es muy difícil,
cualquier imbécil puede ser un buen perdedor
y los hay por millones
y no olvides a tu Mozart, tu Bach, tu Beethoven y tu vodka.
No te exijas,
duerme hasta el mediodía
evita las tarjetas de crédito
o pagar cualquier cosa en cuotas,
no te olvides que no hay en todo el mundo
ni siquiera un buen pedazo de culo que cueste más de 30 lucas,
y si tienes capacidad de amar
ámate a ti mismo en primer lugar,
pero siempre sé consciente de la posibilidad de la total derrota,
ya sea por las buenas o malas razones,
o las infaltables piedras en el camino de los desconocidos de siempre.
Un sabor temprano de la muerte no es
necesariamente mal cosa,
quédate afuera de las iglesias, los cultos, los salones del reino,
las parroquias y los bancos,
son todas ellos de la misma creencia
y como las arañas sé paciente,
el tiempo es la cruz de todos
más el exilio, la derrota, la traición es el apostolado de muchos,
la basura de todos
por eso quédate con el vodka...
el vodka es continua sangre viva
una amante perpetua.
Agarra un buen Mac, ojalá G4 o G5
y mientras los pasos van y vienen
más allá de tu ventana
dale duro a esa cosa, a esas teclas, dale duro, muy duro
haz de eso una pelea de peso pesado
haz como el toro en la primera embestida
y recuerda a los perros viejos
que pelearon tan bien:
Neruda, Cioran, Poe, Lautremont, Wittman, Hemingway, Bokowsky
si crees que no se volvieron locos
en habitaciones minúsculas
como te está pasando a ti ahora,
sin mujeres,
sin comida,
casi sin esperanza...
entonces no estás listo
toma más y más vodka
hay tiempo
y si no hay
está bien igual.
Por mientras, sigue con el vodka…
¿Dónde quedaron?

Estoy con mucha nostalgia, porque el otro día junto a mis colegas, en uno de los almuerzos, nos pusimos a recordar a los personajes que eran parte de nuestra vida diaria y que con el tiempo se perdieron, porque sus oficios ya no fueron necesarios en nuestra sociedad actual, cargada, mejor dicho, teñida a la fuerza con neoliberalismo.
En esa tarde de almuerzo y recuerdos, mi mente se alegró por volver a recordar a tantas personas que estaban presentes en nuestra niñez. No estoy seguro que hayamos vivido las mismas circunstancias que vivieron los nortinos, porque mi realidad fue santiaguina. Pero, tal vez algunas cosas fueron casi las mismas o por lo menos similares.
¿Se acuerdan ustedes del ropavejero? Era un hombre que compraba la ropa antigua y las echaba en un saco. Me lo recordaban cada vez que no quería tomarme la sopa. Mi abuela abría sus grandes ojos, profundamente negros y me decía: «si no te tomas la sopa te voy a entregar al hombre del saco». El terror mismo y mi panza llena de sopa. De esa con harta enjundia, la de huesos de osobuco. Era horrible, pero el hombre del saco era todavía peor. Tenía un colega de silueta similar, pero que compraba botellas y diarios viejos.
Otro personaje era el que engrasaba las cortinas de los negocios. En un tarro lleno de una grasa tan negra como los ojos de mi abuela y una varilla muy larga, ofrecía su trabajo. Cuando era contratado con esa varilla, engrasaba las correderas de las cortinas de los negocios, especialmente de los de abarrotes. Ahora con los supermercados los negocios también se han perdido.
Si seguimos escarbando en los recuerdos nos encontramos con el «maestro de los somieres». También a voz en cuello ofrecía su servicio. La gente le entregaba el somier malo y éste en la puerta de las casas se ponía a trabajar. Con alambres y herramientas, las más raras que he visto en mi vida, les dada más tiempo a los pobres somieres. Su negocio se ampliaba, porque también arreglaba catres. Ahí escuché la frase «este compadre es rompe - catres». En esa ocasión no entendí nada. Al paso de los años y en «carrete» (raro en mí) me acordé de la situación y me volví loco riéndome.
Un hombre de siniestra figura recorría mi barrio, en Matucana con San Pablo. Su voz, mejor dicho, su vibrato al gritar sus servicios jamás se me olvidará. Decía: «gasfiterrrriiiia y talabarrrrrterrrrriiiiiiaaaaa», marcando mucho las erres.
Otros de los oficios que los tiempos de la computación obligó a pasarlos al olvido. Antes que me olvide también estaba el vendedor de motemei «calientito el motemei». Tampoco me puedo olvidar del afilador, que mucha risa causa en reuniones de amigos cuando se escucha su armónica emitiendo esa extraña melodía. De inmediato, los rápidos mentales se apuran en aconsejarte que no salgas a la calle, por que “anda el afilador”.
Y para cerrar esta nota cargada a los recuerdos voy a dar una lista de oficios que aún se mantienen a pesar de los tiempos: el volantinero, el vendedor de helados, de palomitas de maíz, el querido canillita (que vende diarios) y otros que tal vez se me escapan.
sábado, 24 de junio de 2006
En la mitad del atardecer… sólo esperando

Una batucada no me deja en paz. Su ritmo es contagioso y acogedor. Al ver a tanta gente joven no hago más que pensar en los hermosos momentos de mi juventud (todos tuvimos una) y lo hermoso que era vivir en pos de algo personal no contaminado, ni menos globalizado. Lejos del mundo mercantil actual que tiene todo envenenado con dinero, incluso los sentimientos.
La gente ya no es gente, son sólo cifras, sólo existe el dinero. Todo el quehacer humano pasa por lo material y por los sucios pesos que secunda cada respiro de nuestra vida, cada manifestación de nuestro Chile post dictadura, y donde la democracia no es plena.
Creo que la globalización es culpable que esté escribiendo con una pluma fuente de origen chino, en un cuaderno hecho en la Argentina, sentado en una silla de Bolivia, en una mesa hecha en Brasil y donde mi ropa la compré en Italia (en uno de mis viajes), con zapatos hechos en Bélgica, con unos lentes de sol comprados en Francia, pero ensamblados en Indonesia y mi teléfono celular que acaba de comenzar a sonar fabricado en Noruega y concluido de ensamblar en Japón ¿Y que hay de nuestro Chile? Sólo el aire amigos, sólo el aire (que aún y gracias a Dios es gratis, porque todavía no encuentran la forma de cobrarlo).
A lo lejos ya… la batucada rompiendo la calma de Iquique… una ciudad para querer y para amar… a pesar de lo que ha pasado en los últimos días cuando nos enteramos que el emperador y su delfín debían responder a la justicia por una pequeña pérdida de dinero en las arcas fiscales (algo así como 100 millones de pesos). Aún así hay algo extraño que hace que la ame. Es una ciudad perdida en el confín del Tercer Mundo, en un país que no despega a pesar de los esfuerzos de algunos, pero tiene algo oculto y mágico… algún día podré saber qué es.
La batucada acaba de dejar de emitir sus sonidos telúricos. Ahora viene el Hip – Hop, eso sí que no lo soporto. Mejor me arranco de acá… además ya se hizo tarde y mi entrevistado no apareció. La vida debe seguir, mejor dicho el show debe continuar. Somos los artistas quienes damos inspiración a los demás, por lo mismo portémonos como tales. Tenemos alma de payasos al fin y al cabo ¿cierto?
Plaza Prat
miércoles, 21 de junio de 2006
Recuerdos de un viaje a China

Cuando me comunicaron que era el único del equipo de prensa de la Municipalidad de Iquique que viajaría a la China, en marzo del 2005, sin dudas que no lo podía creer. Conocer un lugar así me hizo en esos momentos soñar. Claro, la pesadilla vendría después. Junto a mi viajaron varios concejales, entre ellos Kuzmicic, Rossi, Dubost y Lautaro Lobos concejal de Alto Hospicio.
Conocer la China milenaria y misteriosa, era sin dudas algo que jamás se me había pasado por la mente. Muchos de la misma municipalidad quería ir a conocer esas lejanas tierras y de pronto, el único envuelto en esa misión era quien ahora escribe estas líneas.
Durante dos años y medio estuve al servicio del alcalde de Iquique Jorge Soria Quiroga en el Departamento de Prensa de la Ilustre Municipalidad de Iquique y debo reconocer que cuando llegué mi pasaporte apenas tenía los timbres de dos ingresos a los Estados Unidos y uno a Europa. Al retirarme del municipio había llenado casi todas las hojas del citado documento.
Bueno, en China las cosas fueron poniéndose malas, muy malas, porque el trabajo que debía desarrollar era por lo menos para unas tres personas. Obviamente, mis esfuerzos no eran lo suficiente para sacar fotos, grabar las sesiones y las reuniones en video, ayudar en sus discursos al alcalde cuando mostrábamos las presentaciones de la ciudad. ¡Ah! Antes que me olvide fuimos a la China a promocionar la Primera Feria de la Industria y la Alta Tecnología China en Sudamérica. Sé que el nombre era rimbombante, mucho más cuando la citada muestra contó sólo con la participación de vendedores de la Zofri y la llenaron de máquinas de coser e imitaciones de jarrones de la Dinastía Ming.
Sigo adelante. Allá en la China comenzó mi conflicto con el alcalde Soria y con Ernesto Lo Carrasco (hoy procesados por la justicia), porque me transformé en un verdadero esclavo, tanto de sus caprichos y de sus órdenes que apenas podía cumplir. Fueron casi 30 días en que viví al límite de la presión, la injusticia, el mal trato, donde conocí el verdadero significador del verbo “denostar”. Sin decir que todo lo anexo es decir, la entrega de galvanos, los llaveros y un sinnúmero de baratijas que llevamos para regalar, así como los banderines, también me los pasaron a mi para que manejara el asunto. Si son de la I Región, sabrán lo que digo: parecía Ekeko. En un brazo la cámara de video, la cámara fotográfica, los mapas de la integración y en otro el laptop, mis apuntes y algunas cajas pequeñas con los citados regalos y todo el día siendo insultado por ambas autoridades. Al quinto día no quería más.
Los días eran así: tomar fotos, hacer las notas, enviar por Internet la información, seguir el discurso del edil en la laptop, entregar regalos, seguir escribiendo, seguir fotografiando, haciendo el video del viaje, etc. Entremedio dormía algunas horas y comía cualquier cosa menos la comida china. Nunca me gustó mucho ni menos allá. Fui feliz cuando en Cantón encontré un Mc Donald.
En esa vorágine de la pega y de retos y más retos, comprendí que me querían romper, pero no mi físico, sino mi alma. Era como la perversión misma hacia una persona que lo único que trataba de hacer era cumplir con su trabajo, que obviamente ellos encontraban malo y deficiente, por decir lo menos. O sea, yo no servía para nada. Era la peste negra misma. Me preguntaba entonces por los motivos de esta situación, ¿por qué alguien era capaz de hacer sentir tal mal a otro? ¿habrá sido la esclavitud de esa manera? ¿y los derechos humanos dónde estaban? ¿y el respeto hacia mi persona?
Hasta que llegué a la conclusión: el poder corrompe toda humanidad. Todo quehacer humano pasa a ser algo secundario y quizás terciario para quien ostenta el poder. Los sentimientos se pierden así como los valores de la solidaridad e incluso los derechos humanos. Llegué a Chile el domingo 24 de abril del año pasado. A los pocos días puse mi renuncia irrevocable a la Municipalidad y cerré el triste capitulo del famoso “Viaje a China”. Comenzó mi etapa de recuperación. El bombardeo que era una persona incapaz jamás hizo mella en mi mente. ¡Oye! aunque no soy una lumbrera, estudié con grandes maestros en Chile y en el extranjero y eso era lo valioso. Mi formación era sin dudas la clave para emprender nuevos desafíos profesionales.
Nunca he buscado la revancha. No soy rencoroso, con altura de miras siempre trato de tomar la vida. Trato de devolver bien aunque haya recibido mal. Así me criaron, así crecí, por eso lo que están viviendo las personas citadas en esta crónica no es otra cosa que la enfermedad que produce el poder. Ese poder que muchos quieren y que sólo los sabios saben controlar. Ese poder que trastorna a la persona y la convierte en algo que no puede dirigir. La consecuencia de eso es mucha gente fanatizada, porque además son personas muy humildes y les han mentido paulatinamente durante décadas. Espero por el bien de la comunidad que esto sea el comienzo del final de una época donde el poder corrompió a un sector de Iquique.
jueves, 1 de junio de 2006
Los Medios que nunca serán enteros

Hábiles engañadores tras
los medios de comunicación
Sin duda que con el paso del tiempo y gracias al conocimiento que fui adquiriendo de la zona y en especial de la ciudad de Iquique, donde resido, me fui dando cuenta de muchas intenciones comunicacionales de diversos empresarios o simples comerciantes que vieron, o mejor dicho, vislumbraron algo de lo que podían hacer o influenciar si poseían un medio informativo escrito.
Ellos han salido a la palestra en el último tiempo porque han editado diversos medios escritos en especial aquellos de periodicidad semanal y los han mantenido con el paso de los días, pero a un precio muy alto: el nulo respeto a los profesionales que trabajan en estas insipientes empresas en lo que se refiere a sus remuneraciones.
Por eso nos acordamos del refrán popular que dice: “lo que Natura no da, Salamanca no presta”, de allí que estos hábiles vendedores, nunca comunicadores o difusores de los medios en los cuales trabajaban o – aunque parezca chistoso – propietarios de estos mismos, sigan engañando en forma constante al trabajador. Allí me acuerdo de la Violeta Parra (“Violetita” la llamaba mi viejo), “yo no sé porqué mi Dios le da sombrero con tanta ala a quien no tiene cabeza”, y decimos eso porque en Iquique existe una verdadera plaga de estos personajes. Todos con muchas alas, pero sin cabezas.
Luego de ser simples vendedores y de rodearse de buenos profesionales que los instruyen e incluso les marcan el camino, viene lo peor: dureza al momento de cancelar los respectivos sueldos u honorarios o simplemente no se “oye Padre” y se hacen los lesos. Eso para mí y para cualquiera persona de nuestro Chilito es simplemente otro tipo de estafa.
Sin duda que la gente que desarrolla su actividad laboral en los Medios de Comunicación de Iquique saben quienes son estos “vacunas” como dicen los jóvenes y obviamente yo también porque he sido víctima de más de alguno de ellos.
Por eso a tener cuidado, porque es posible que tras un buen proyecto y de caras sonrientes exista un estafador en ciernes que está esperando “aprovecharse de nuestra nobleza” y nos apliquen los muy caraduras la famosa “Ley de Moraga”.
Si quiere saber quienes son estos personajes dirija un email a la siguiente dirección y le puedo dar detalles muchos más profundos, valederos y como decimos nosotros “a prueba de desmentidos”: freddiearts@gmail.com.
miércoles, 31 de mayo de 2006
Entrevista a Pablo Cañarte

Pablo Cañarte o las defensas de un “hombre patrimonial”
“El agua en la región se terminará en 10 años más”
La crisis se viene. Muy pocos han tomado conciencia que dentro de algunos años - a lo sumo unos 8 - el agua en la región entrará en crisis. Una crisis que se está viendo desde ahora porque la naturaleza no alcanza a reponer lo que se gasta entre las mineras, las ciudades grandes de Tarapacá como Iquique y Arica y la explotación no metálica del cobre. Es decir, todos estos procesos como los diarios de la vida misma nos someterán en una profunda crisis que está a cortos pasos de ocurrir.
Texto: Freddy Torres Oviedo
Foto: CJCarpio
Por eso quisimos conversar con Pablo Cañarte González, Casado, una hija, 37 años y Experto en Gestión del Patrimonio, quien nos adentró en este tema que, por cierto, después de la entrevista nos asustó un poco, pero fue un temor saludable, porque existen alternativas a la explotación del agua en la zona. Sólo falta un poco de transparencia y de buscar alternativas, como utilizar el agua del mar para la explotación metálica y no metálica del cobre.
Sostuvo que pertenece a la Red Puna Sustentable que nació en 2004 a través de la unión de 15 líderes Indígenas, Culturales y Emprendedores Sociales que realizan sus actividades entre San Pedro de Atacama, Iquique, Arica, Pica y Putre. El Objetivo de la Red es transformar desde la Ciudadanía las realidades Públicas y Empresariales del Norte Grande. El tema Agua nace desde el darse cuenta que este recurso es el que está en el centro de cualquier problemática en el Desierto de Atacama. Las actividades de la Red van desde Arte y Transformación Social hasta la Defensa Ciudadana de los Recursos Naturales para crear Desarrollo Local.
- ¿Cómo te llegaste a compenetrarte con el tema del agua y su explotación?
- Fue cuando me salí del municipio de Iquique, empecé con el Proyecto Valle de los Dinosaurios, que es la protección de las huellas de los dinosaurios de Chacarillas. A raíz de lo que hice allí durante un año y medio, me ubicaron de esta red para comprobar que con poco dinero se podían hacer cosas importantes. Algo así como emprendimiento social. Y cuando nos juntamos en la red en una primera reunión, determinamos que de todo el patrimonio que existe en la I y en la II Región lo más importante es el agua. Es lo que atraviesa todos los problemas desde Putre hasta San Pedro de Atacama. Determinamos en ese entonces en la defensa de los salares altoandinos que están considerados como únicos en el mundo los cuales los compartimos con Argentina, Perú y Bolivia.
- ¿Qué pasa con la minería entonces?
- Aquí hay varias cosas, porque la minería metálica y no metálica, más el uso del agua en las ciudades están presionando el ecosistema, o sea es un tema que va muchos más allá de la minería – aunque pasa por ellos – porque son los que ocupan más agua, pero lo que pasa es que el sistema completo está en déficit en este momento por la presión de la gente, de las mineras y de la minería no metálica. Esto traspasa la minería a otros sectores, pero los efectos se pueden ver mejor en este estamento, como lo es la minería, que dicen que tiene todo controlado, pero no es así, porque no han transparentado toda la información.
- ¿Qué pasa con el daño a los bofedales o no lo hay?
- En el Norte Grande hay tres íconos que son el Salar de Laguna Negra en la II Región. El otro ícono o es lo que ha pasado con Cerro Colorado con el bofedal de Lagunillas y la laguna de Huantija las que colapsaron. Es decir, no puedo decir que está seco, pero si que colapsó el sistema. Se perdió el equilibrio del bofedal. Y el tercer ícono que es el más importante para nosotros es Coposa, porque este sistema fue presentado como un modelo a nivel de la gran minería en el Norte Grande, donde la ciencia decía que allí no iba a pasar nada en 25 porque tenían todo controlado, pero a los 5 años les falló el sistema, con las mejores fotografías digitales de la NASA (Sigla en inglés de Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio), y por la envergadura de Coposa, Collahuasi decía que acá no iba a pasar nada y ahora es lo contrario. Pero acá hay algo importante porque este proceso le puede pasar a la Pampa del Tamarugal con la explotación que hace Aguas del Altimpano. Acá puede pasar lo mismo porque todo esto está en entredicho. Lo que pasa es que no han dado a conocer los estudios pero los niveles de agua en la Pampa del tamarugal están bajando cada 10 años dos metros. Eso quiere decir que de aquí a 10 años Iquique tiene que pensar de dónde va a sacar el agua.
- ¿Están malas las políticas referente a este tema?
- Para que la gente entienda lo que define el desierto es la falta de agua. Nosotros estamos en el desierto más seco del mundo. El desierto de Atacama es 10 veces más seco que el desierto del Sahara. Y repito nosotros y la industria minera metálica y no metálica del cobre estamos sacando 800 litros por segundo más de lo que el sistema alcanza a reponer. Estamos ya en un déficit hidrográfico en estos momentos y no conciencia de eso en la gente.
- ¿Qué se hace para que la gente adquiera conciencia del tema que estamos tratando?
- Que se transparente todo tipo de información referente al tema agua. Creo que la Dirección General de Agua (DGA) ha hecho una buena labor en le último tiempo al decir estas cosas en los seminarios y encuentros y eso antes no se tocaba. A los seminarios van personal de las Fuerzas Armadas y ellos están muy preocupados del tema. En lo que estamos en contra es que con los recursos que tienen no trasparentan la información que manejan y porque no buscan otras soluciones ahora que están ganando 6 veces más de hace un año.
- ¿Cuál es la solución al problema entonces sacar agua de mar?
- Esa es una de las soluciones. Sabemos que hay más, que existen alternativas y que las mineras podrían implementarlas. Pero no sabemos porque no lo han hecho. ¿Por qué no transparentan? ¿Por qué no dicen que hay otras soluciones? Eso a nosotros nos llama la atención. Y el Gobierno tampoco no dice que hay más soluciones. A la seremi anterior en enero se le salió que las mineras ya están pensando en sacar agua del mar, pero no lo dicen. Nosotros estamos por la transparencia. No estamos contra las mineras porque generan trabajo, sólo que deben dar a conocer toda la información a la gente a la comunidad.
- Sabemos que existen presiones de todo tipo y que incluyen a la prensa y que ella está comprometida con estos conglomerados mineros… nosotros sabemos de aquello ¿cuál es su opinión al respecto?
- El Longino fue el primer medio que habló del tema y fue incluso desacreditado a través de Internet, pero al paso de los años tuvieron que admitir y tragarse sus palabras porque todo era verdad. Esas presiones hoy existen porque todavía hay cosas ocultas y no hay transparencia. Las mineras deberían dejar que la información fluya.
Los anhelos de un hijo de obrero
Pablo Cañarte con orgullo sostuvo que es hijo de obrero y que eso lo ha hecho tener un sentido de vida mucho más fuerte y compenetrado con la realidad. Una realidad que resume en las siguientes palabras:
“Mi sueño: Que el Patrimonio Natural y Cultural de la Región se entienda como un Derecho Humano que permita mejor calidad de vida para la gente sencilla.
Mi meta: Que los-as Ciudadanos-as hagamos entender al Estado y las Empresas que vivimos en medio del Desierto más seco del Planeta...y ¡que se hagan cargo de ello!”
miércoles, 25 de enero de 2006
Cosas al filo de la medianoche

Yo sé que esto es nuevo. No lo pensé hacer tan pronto cuando dejé de lado diseñar. Pero, por unos u otros motivos, a veces de la simple billetera, debo volver a una área que había dejado atrás. Ahora estoy en eso y con renovadas ganas (no sé de donde) y vuelvo a diseñar. Es interesante el curso de la vida, porque por estas cosas que uno no comprende las situaciones se vuelven a repetir. ¿Será acaso una cadena que no podemos romper? En realidad no lo puedo asegurar porque rompe mis límites del conocimiento. La vida es así, cada día que pasa se me vuelve más mágica y ceremonial.
Ahora que miro el pasar de estos días y comprendo que esta columna se vuelve muy, pero muy íntima porque no hago más que hablar de lo que a mi me está pasando y mientras los “Ultravox” me inundan con “Viena”, mis oídos se vuelven sensibles a los sonidos que dejé hace mucho tiempo atrás. Creo que la música es eso una situación de espacio – tiempo y nada más. Es un ponerse de acuerdo en las sensaciones que nos traerá de vuelta. Si, la vida se repite con una frecuencia casi perfecta… el cosmos imponiéndose al caos… ¿o al revés?
Si amigos, desde una noche muy cálida y con pocas ganas de dormir y de pensar mucho en lo trascendente, me di cuenta que en lo simple está casi todo lo trascendente… es que a veces no tenemos tiempo de hacer lo importante… sólo hacemos lo urgente y urgente e importante nunca o casi nunca son sinónimos.
El otro día conocí a una persona que es abogado. Fueron pocas palabras las que cruzamos. Me di cuenta de lo vacío de su existencia y de la podredumbre de su vida. Es más fue altanero y me mandó a “buscar mi destino”. Sin dudas que no ve más allá de su nariz. Muchas vidas le faltan para saber de porqué mis actuaciones van hacia el virtuosismo. Palabras como lealtad, vigor, amor, altruismo no las sabe aunque dice manejar el idioma y las letras. Tal vez, si… pero para atacar y destrozar incautos en sus juicios, para estafar con el poder de un título. Sin dudas que me provoca asco y después mucha pena. Dios me hizo conocerlo para citarlo de ahora en adelante en mis libros y en mis escritos. La vida siempre se encarga de dar sorpresas… esta fue una. Nunca pensé conocer a alguien de esa estirpe. El nombre de esta persona… eso sin dudas que no tiene importancia. Tal vez en el mundo haya muchos como él… por eso hay que empezar a librarse de ese cáncer… ¡Gracias a Dios por tener que no verte nunca más en mi vida!
lunes, 23 de enero de 2006
Cartas de libertad

Nunca más me duermo con mi blog...
¿Comienzo o final?
Era una de esas noches en que todo está brillante. Parecía que el cielo se iba a caer en las trampas que ponemos para sentirnos mejor. Otra vez era sentir la soledad. La misma que se quema en los corazones de los que ahora no me acompañaban. Apenas faltaban un par de horas para que el año 1990 llegara a su fin. Apenas dos horas...
¿Qué podía hacer ahora que todo se había terminado?, tal vez, empezar por colgar el teléfono de una buena vez y sentarme a tomar algo. ¿Debía y lo digo honestamente seguir con mi larga peregrinación que me había hecho recorrer varios países? Nunca sabré porque pensé así aquella noche.
Bárbara había clavado la última estaca y yo no podía seguir buscando expiación a mis pecados, aunque sabía que necesitaba del perdón. En mi mente sonaban aún sus gritos en la puerta de su casa: “No te quiero ver más en mi vida, no te quiero ver más...”.
Así, tomé por Tobalaba hacia Bilbao, con el peso de su voz en mis espaldas. Hasta hace muy poco tiempo el recordar ese momento me descomponía por completo. Era como sentir un extraño ardor de odio y de pena, ¡puta la huevá! claro que era pena.
Seguí caminando, lo recuerdo como ayer, tomé por Bilbao y sin darme cuenta llegué a Pedro de Valdivia. No sabía qué hacer, mi vida se descomponía como mi alma. A veces, se me hace un nudo en la garganta cuando me pongo a pensar en esa noche tan brillante y plagada de estrellas. Esa noche decidí dejarlo todo.
Casi media hora antes de que se acabara el año de 1990, toqué puerto. Valparaíso me recibía como hijo ilegítimo, pero con harto cariño. Sin pensarlo dos veces tomé hacia la Aduana. Ya se veía un montón de gente que esperaba impaciente los fuegos artificiales en la noche de año nuevo. En esos momentos supe que no vería Santiago por un largo tiempo, esa noche decidí ser un vagabundo hasta donde me alcanzara los pesos que llevaba encima. Esa noche de año nuevo fue el del cambio.
Los fuegos artificiales me alucinaron, parecía niño con juguete nuevo. Los colores de las explosiones a muchos metros de altura me hicieron soñar por algunos segundos, traté de no pensar en nada, de dejarme llevar lejos, muy lejos...
No sé cuanto bebí esa noche, pero 1991 entró por la ancha puerta de la “jarana”. Recuerdo que bailé, comí y tomé como vikingo hasta cuando la luz del primero día de enero entró fuerte por la ventana del “Cinzano”, un bar al mejor estilo de las “callecitas de Buenos Aires”, pero en la mitad del primer puerto de Chile. Estaba alojado en una pensión cerca del Congreso, hasta allí dirigí mis pasos como a las 6 de la mañana. Estaba amaneciendo, ¡por Dios que era cierto, amanecía!
El primer día de un año para la gran parte de la gente no es nada más que un día para dormir. De igual forma para mi, fue un día de absoluto sueño, aunque la verdad no fue un día, fueron dos. El día 2 de enero del '91, salí de mi letargo sin saber qué hacer o dónde ir.
Bonito dilema que debía de solucionar cuanto antes, sobre todo porque me había propuesto no volver nunca más a Santiago. Decidí empezar por el litoral central. Tomé un bus y me fui a El Quisco.
Allí, en la hermosa playa no duré mucho, había demasiada gente y en realidad lo que deseaba era algo de tranquilidad. Seguí más al sur y de pronto me vi envuelto en la vorágine de Cartagena.
La verdad había descubierto que la vida no era digna de vivirse sin alguna que otra cerveza. Por lo que me dije: “mientras tenga dinero jamás dejaré de tomar una”. Fui demasiado sincero, pasé borracho por más de una semana.
En ese tiempo se me confundieron más las cosas, pues me encontré con varios amigos de mi ex - compañera y la herida del alejamiento estaba muy abierta, dolorosa y aún sangraba. Es más, en ese mismo tiempo me encontré con Jorge Nathan y recordé muchas cosas relativas a mi matrimonio. Jorge es un buen tipo, enfermo de cuico, pero, simpático y cuando me lo encontré en una calle que ni recuerdo el nombre, no hizo más que traerme a la memoria los momentos cuando con Bárbara pusimos la tiendita de música en la Galería Interprovidencia. ¡Como pasan los años!
Así, después de esa semana “a la cerveza”, salí - y ahora si que es cierto - con rumbo absolutamente desconocido. En mis arcas ya quedaba menos dinero. Algo más de 300 mil pesos. Caminé por más de medio día, entré a comer un par de veces a lugares tan extraños como yo mismo. Al llegar la noche se me ocurrió volver a Viña.
Encontrar un lugar para dormir en Viña del Mar, en pleno Enero es cosa de locos. Pero como yo estaba casi a punto de convertirme en uno, igual encontré un bonito hotel, por un precio aceptable. Al segundo día de estadía el tranquilo lugar se transformó en algo sumamente atractivo. Un ejército de argentinas llegó a ocupar el cuarto al lado donde yo estaba. Digo un ejército, porque al escucharlas parecían miles, en realidad eran tres y estaban de vacaciones.
Me hice amigo de una de ellas una rubia platinada a lo Marilyn. Lo que pasó entre nosotros fue algo lindo mientras duró. Fueron cinco días de paseos en la playa al amanecer, de salir a bailar a discoteques, de dormir juntos mirando la luna desde mi cuarto, en fin, fue mi amor desechable de verano, pero igual lo pasé bien y me hizo bien. Aunque el maldito momento de la separación me hizo mal. Sabía que no la vería más.
En resumen: después de la María Teresa Afanetto - así se llamaba ella - terminé peor que cuando había salido de Santiago, después de la famosa pelea con Bárbara, ya que sentía un peso de soledad que no lo podía arrastrar y porque mi billetera sufrió un ataque terrorista de la argentinita aquella. Sólo me quedaba la mitad de la plata.
¿Qué hacer?, las aguas se veían más que turbias, o mejor dicho ya casi no se veía nada.
Como soldado medieval o caballero andante, tomé un cuchillo y lo giré, al lugar que me indicará la punta allá iría. La punta indicó el norte. Aquí comienza otra historia.
