miércoles, 4 de enero de 2017

Recordando a Edgardo Barría un entrañable de Iquique

Dicen los sabios que las únicas personas muertas son aquellas que caen en el olvido. Aquellas que ya nadie abriga en su corazón. De ser así, amigo mío, tu presencia en esta tierra de pruebas y reminiscencias está asegurada.

Hoy apenas el reloj marcó el primer segundo de este nuevo 5 de Enero de inmediato recordé que no estás olvidado, que estás presente en muchos corazones y que tu existencia está asegurada por muchas décadas.

Si amigo, hoy en tu día de cumpleaños, nada de tristezas, nada de melancolías, tal vez, si sólo tal vez un poco de nostalgia, porque no estás presente en forma física para poder abrazarte y desearte lo mejor. Pero a pesar de ese detalle te sabemos que tu espíritu está siempre cerca nuestro. Tal vez protegiendo a tus seres cercanos y nosotros tus amigos... si ¿por qué no? 

Hicimos media vida juntos, recorrimos decenas de espacios en aras de este peregrinar llamado vida e impulsados por el espíritu indomable de la pluma escribimos nuestra realidad, nuestros sueños, los anhelos y esas ansias de justicia que nunca nos abandonó. 

Si muchas veces estuvimos ahogados de realidad. De fuerzas oscuras que nos querían callar, pero que supinos aguantar y salir adelante. Triunfamos a pesar de las desventajas.

Si amigo a pesar que dejé de verte, pero no de sentirte, creo que seguimos en la lucha que nos unió en estos años: La lucha por la dignidad y la justicia social de aquellos humildes, de aquellos desposeídos. Fuimos los rescoldos de una generación que no se vendió al sistema, que no la pudieron comprar ni por todo el oro del mundo. Nuevamente ganamos.

Yo hago un alto en el camino no para recordarte en este especial día, sino para dar un salto hacia la eternidad. Sabemos que nos llevas la delantera en la inmensidad del cosmos y la existencia y que algún día en algún lugar del Universo nos volveremos a encontrar para recordar todo aquello que hicimos para que nuestro mundo fuera un lugar mejor al momento de partir. 

Si muchos se equivocaron. Pensaban que nosotros queríamos cambiar al mundo, cuando en realidad lo único que queríamos era que el mundo no nos cambiara a nosotros.

Finalmente, en este especial día te deseo un muy feliz aniversario de vida. Sé que por allí andas protegiéndonos con tu espíritu, con tu magia, con el amor que abrigaste por este terruño iquiqueño tan especial y cultivado en el esfuerzo de hombres buenos y humildes.


¡Qué estés bien los que van a morir algún día te saludan! Sabemos que nos estás esperando.



Freddy Torres Oviedo