jueves, 29 de noviembre de 2018

El odio a Roger Waters y la más reciente arremetida del sionismo


A propósito de la nota ciudadana ‘Roger Waters y su camuflado concierto racista’, escrita por Eduardo Mackenzie.  Muy mal de la cabeza debe estar uno (o del alma) para despacharse con un odio visceral, malsano y atropellado contra Roger Waters y los asistentes al concierto ocurrido hace unos días en Bogotá.
Muy ingenuo, fanático o ignorante debe ser uno para asumir que todos los asistentes son de izquierda o pertenecen a “mamertolandia” —de hecho, yo mismo presumo estar afiliado a una derecha política moderada—. Este tipo de reducciones y expresiones de odio además de desnudar una carencia argumental plena, evidencian lo más puro del sionismo, ser un régimen racista, que celebra el genocidio de los palestinos, que desprecia el más mínimo asomo de la legalidad internacional, que aborrece a la civilización y sus normas, que ha construido un sistema de Apartheid —denunciado en repetidas veces por las Naciones Unidas— y que no escatima en calificativos para desacreditar a sus críticos, así tenga que caer en grotescas contradicciones.
Y efectivamente es una grotesca contradicción asociar judaísmo y sionismo. El primer concepto claramente hace referencia a una muy respetable religión y a una comunidad religiosa, la cual, al igual que las otras dos religiones monoteístas originarias del Medio Oriente, transmite un mensaje de paz. Es una de las tres religiones abrahámicas, indisolublemente emparentadas entre sí a nivel teológico y de costumbres y que vivió persecuciones por Europa cristiana (no por el mundo musulmán ni por ningún palestino) durante siglos. El segundo concepto obedece a una ideología política que nace a fines del siglo XIX, que buscaba un “hogar nacional” para los europeos judíos no asimilados y que en su mayoría eran de Europa Oriental. No obstante, tal era la pobre popularidad del movimiento sionista entre los europeos judíos asimilados que varios de sus primeros congresos tuvieron obstáculos importantes y reducida participación de la comunidad.
El sionismo original de T. Hertzl proponía entre otras cosas un Estado laico,“sin veleidades teocráticas” como lo propone textualmente el mismo Herzl en su libro Der Judenstaat. Con el advenimiento del siglo XX, la dirigencia sionista cambia y bajo el liderazgo de las casas banqueras Rothschild y Weizmann –las mismas que financiaban el colonialismo de Londres- alinearon los intereses del sionismo con los intereses coloniales británicos. Así Palestina empezó a ser vista como una oportunidad estratégica y geopolítica para mejorar el posicionamiento de Londres en el Medio Oriente ya que el resto de la costa oriental del mediterráneo era francesa.
Así las cosas, el judaísmo y el sionismo marchan en direcciones contrarias. Es más, en sentido teológico el judaísmo más conservador llega a rechazar al sionismo y a la creación (artificial por demás) del Estado de Israel, toda vez que para esta corriente, tan solo con la venida del mesías debe darse la peregrinación hacia Palestina. Para movimientos judíos ortodoxos como Neturei Karta, el hecho de tener una entidad política vigente —el Estado de Israel—, en lugar de una entidad espiritual, llega a ser contraproducente porque se reemplaza una fidelidad religiosa y moral por una obediencia política a una entidad terrenal.
Es por esto que miles de judíos en el mundo, siendo judíos, se oponen y rechazan las políticas racistas y genocidas de Israel. Esto no es un contrasentido ni se trata del despectivo calificativo de self-hating-jew, con el que el sionismo busca atacar a los judíos contradictores. En este espectro de judíos opositores a las acciones políticas del Estado de Israel están desde ancianos sobrevivientes al Holocausto hasta reconocidos académicos como Noam Chomsky, Ilan Pappé, Shlomo Sand, Ury Avnery y Norman Finkelstein, entre otros.
Efectivamente sionismo no es judaísmo bajo absolutamente ninguna perspectiva. Sin embargo —y en términos del mismo judío Norman Finkelstein—, Israel hace un negocio político con la sangre de los propios judíos víctimas y construye una sombrilla todo poderosa para blindarse de las críticas que a diario y con justificada razón caen sobre su régimen criminal. El sionismo abusivamente acusa de antisemitas a todos los que le critican, así sean dos cosas diametralmente opuestas. Evidentemente, el sionismo sabe que tamaña acusación puede amedrentar al más centrado y por esta razón lo emplea a fondo. Una simple lógica mafiosa de intimidación y amedrentamiento.
Así las cosas y ante las acusaciones de Eduardo Mackenzie en su reciente artículo publicado en este portal, me gustaría preguntarme (a mí en sentido retórico porque nunca le preguntaría a él) ¿si alguien tiene la desfachatez de asumir que Nelson Mandela, Stephen Hawking, Rihanna, Natalie Portman, Daniel Barenboim, Madonna, Selena Gómez, Penélope Cruz, Javier Bardem, Pedro Almodóvar o miles de personalidades mundiales más son o fueron antisemitas o califican para el aberrante self-hating-jew?
Por lo tanto, señor Mackenzie, déjeme enfatizar que cada una de las palabras pronunciadas por Roger Waters sobre Palestina e Israel tienen toda la lucidez y responsabilidad del caso. Eso lo sabe alguien de izquierda como de derecha, pero el fanático posiblemente lo ignore.
Por respeto al mismo judaísmo, es necesario parar esta manipulación conceptual. Judaísmo no es sionismo, o si no que traigan a algún judío ortodoxo de Neturei Karta para que lo explique.
Fuente: https://www.las2orillas.co/el-odio-roger-waters-y-la-mas-reciente-arremetida-del-sionismo/?fbclid=IwAR3aQLUHkpZ05awYCKDvppXRTQBjo3qUFXZJe0KOlR31pkdQ8KU4bee-EjI

martes, 27 de noviembre de 2018

Gobierno sigue con la persecución ahora despidieron a la profesional de la seremía de Gobierno


Es ampliamente conocida por todos quienes integramos el mundo de la prensa en Tarapacá. A la vez es muy respetada. Su capacidad profesional es de verdad altísima y sus condiciones humanas no dejan dudas que es una gran y connotada persona. Estamos hablando de la periodista Indalicia Lagos, quien ha sido despedida y lanzada a la calle sin miramientos en una verdadera “razzia” de este gobierno de “Tiempos Mejores” que se quedaron cortos con el eslogan, porque de “Mejores” no han tenido nada, de perseguir profesionales.

Son varios los profesionales de la prensa que han debido soportan la ignominia de ser lanzados a la calle, sin argumentos de peso y sin tener arte ni parte de lo que este gobierno desea para mantener a verdaderos profesionales en los Medios de Comunicación.

Sentimos que es una acción burda para integrar a los pocos profesionales de las comunicaciones de derecha en el gobierno, pensando que lo harán mejor, sin tener en cuenta su formación y su calidad humana. Decimos esto, porque los conocemos a todos y sabemos de su calidad educativa, bueno aquellos que la tienen, porque los demás son apenas noteros, dateros y apernados tras una falda o un pantalón que por ahora ostentan el poder.

Nuestros mejores deseos der éxito a la “querida Lichi”…

Dejamos ahora el mensaje que nos acaba de enviar.

ESTIMADOS MEDIOS Y COLEGAS:

JUNTO CON SALUDARLOS, HOY LES ESCRIBO PARA INFORMARLES QUE DESDE HOY DEJE TRABAJAR EN LA SEREMI DE GOBIERNO; E INICIO MIS VACACIONES HASTA FIN DE AÑO.

FUERON CASI 8 ÑOS TRABAJANDO JUNTO A UDS., Y SIMPLEMENTE QUIERO AGRADECER EL APOYO DE CADA UNO DE UDS. A MI LABOR COMO PERIODISTA Y ASÌ PODER INFORMAR Y COMUNICAR EL TRABAJO DE ESA SECRETARIA MINISTERIAL.
A VECES LA VIDA TIENE CAPITULOS EXTRAÑOS, QUE TE DEJAN PENSANDO DE POR QUE TAL SITUACION FUE ASI...

MI SALIDA NO FUE VOLUNTARIA, SINO QUE SE ME COMUNICÓ MI DESVINCULACION MEDIANTE UNA RESOLUCION, TAL COMO LE HA OCURRIDO A VARIOS FUNCIONARIOS PUBLICOS... SIN RAZONES FUNDADAS. PERO BUENO, ASI ES LA VIDA!
SIMPLEMENTE, QUIERO REITERAR MIS AGRADECIMIENTOS POR EL APOYO PRESTADO Y LA LABOR QUE DESARROLLAN COMO MEDIOS DE COMUNICACION... QUIZAS PRONTO NOS VEREMOS NUEVAMENTE EN LAS CANCHAS DEL PERIODISMO Y REPORTEO.

UN GRAN ABRAZO FRATERNAL


INDALICIA LAGOS R.

Chilena se enamoró de un matemático quechua y fundó un colegio holístico en Pisac





Karolina Martí Morera es literalmente una pat’e perra. Cuando egresó del colegio en Santiago viajó a Australia por dos años. Luego aprendió danza contemporánea con Patricio Bunster y Joan Turner, especializándose más tarde en el Contemporáneo de Londres. Al regresar al país estudió para guía Montessori y descubrió que la educación la apasionaba. La invitación de un amigo que se había asentado en Perú cambió su vida para siempre.



En Pisac, a una hora de Cusco, en Perú, asoma una escuela rústica, color tierra, de amplias ventanas, en cuyas salas no hay mesas ni sillas. En su interior hay alfombras, cojines, materiales para pintar y niños, algunos pequeños, que ríen con ganas y tienen muchas ganas de jugar.
Es el Colegio Munay Runa, plantel holístico, con base Montessori, donde estudian 21 hombres y mujeres, entre 3 y 12 años, los que son guiados por seis profesores. Esta comunidad escolar multicultural está integrada por hijos de peruanos, hawaianos y tailandeses, entre otros. En esta sencilla infraestructura, con vista a la montaña, se les promueve el crecimiento emocional, social, físico y cognitivo.
Detrás del proyecto está la chilena Karolina Martí Morera (48), quien hace cinco años se asentó en este complejo arqueológico, con más de 10 mil habitantes, que se encuentra en el distrito homónimo de la provincia de Calca.
En 2013 esta bailarina contemporánea, chef vegetariana, terapeuta holística y guía Montessori viajó a visitar a su amigo italiano Ferdinando Pisani, que se había instalado con un restaurante en esta tierra mágica, ubicada a 2.900 metros de altura. Cuando pisó los adoquines de sus calles y el sol insolente del mediodía golpeó su cara sintió un estremecimiento. Tuvo la certeza de que ese era su lugar.
Pisani la invitó para que lo asesorara en su nuevo emprendimiento, pero también porque sabía que algunas familias querían que sus hijos estudiaran en un colegio alternativo, sueño que desde hacía tiempo abrigaba Karolina.
Esta chilena aventurera se enamoró del proyecto, le comunicó a sus hijas, ahora de 22 y 16 años, que se iría a vivir a Perú, las que le dieron todo su apoyo. Vendió sus cosas y el 26 de diciembre de 2013 aterrizó con un par de maletas en esta tierra de los incas.
Arrendó una casa, compró los materiales que necesitaría para las clases y abrió las matrículas del colegio. Comenzó con 16 alumnos. Paralelamente se involucró con dos ONGs que le permitieron también hacerles clases a niños nativos.

APRENDER SIN COMPETIR


En el Munay Runa se les habla a diario a los alumnos en inglés, para que se familiaricen con el idioma. Los niños suelen sentarse en círculo a escuchar a sus profesores.
Karolina les enseña gramática, matemática, biología y física. Refuerza mucho la matemática –cuenta- porque “les da la base para aprender todo lo demás. Cuando te sientes seguro en esta disciplina, comienzas a pensar de otra manera y se te abre un mundo distinto”.
En el plantel no se hacen pruebas y tampoco existen las calificaciones. Los alumnos llenan solo fichas y aprenden practicando.
“Más que la competencia, se les transmite el espíritu colaborativo. Todos se esfuerzan en llevar hechas sus tareas, por ejemplo, porque saben que si no cumplen perjudican a los demás”, añade la fundadora y directora de la escuela.
Los días miércoles salen al campo, visitan los bosques y allí los pequeños se compenetran con la naturaleza, aprenden a explorar, son capaces de identificar el peregrinaje de las aves y los insectos. “Yo voy sintiendo el ritmo de ellos y me dejo guiar; todo fluye. Cuando el niño aprende no necesita muros sino que caminos”, remarca.

DANZA CON PATRICIO BUNSTER


 Cuando egresó de enseñanza media en Chile, Karolina se fue a vivir con unos familiares a Australia. Al regresar a la casa de sus padres, estudió Turismo y se matriculó en danza contemporánea con la coreógrafa Karen Connolly. Luego profundizó su aprendizaje con Patricio Bunster y Joan Turner, viuda de Víctor Jara.
Sabía que podía dar mucho más. Viajó entonces a Inglaterra y se matriculó en la Escuela de Danza Contemporánea de Londres, donde permaneció dos años. Trabajaba en restaurantes para costearse sus estudios y dormía cuatro horas diarias, pero se sentía feliz, detalla.
La vida le asestó un gran golpe en ese tiempo, porque su madre enfermó de cáncer. Karolina debió viajar a Santiago por algunas semanas. Le quedaban solo dos meses para teminar sus clases y decidió no titularse. Cuando regresó a Chile ya esperaba a su primera hija, Alai.
Como se sentía atraida por la educación, y también porque quería participar activamente en la formación de su hija, comenzó a estudiar para guía Montessori. Poco a poco se fue dando cuenta de que su propósito era enseñar.
Karolina se enamoró nuevamente, se casó y de esa unión nació Amira. Mientras criaba a sus niñas también soñaba. Se veía siempre viajando y compartiendo con personas foráneas, confiesa. Fue en ese momento cuando su amigo Ferdinando Pisani la llamó para invitarla a Pisac.

EL AMOR ENTRE LAS MONTAÑAS

Pisac (o Pisaq) viene de las voces quechuas “pisaq o p’isaga”, que significa perdiz. Sus montañas sagradas le transmitieron a esta chilena toda la serenidad y alegría que necesitaba para continuar desarrollando su misión. Se había separado del padre de Amira y se sentía preparada también para volver a comenzar.
Estaba tan encantada con esta tierra, cuyos habitantes la acogieron con tanto amor, que en agradecimiento creó en 2015 la revista Pisaka. “Al recorrer sus calles me di cuenta de que no habían quioscos y que no se vendían diarios. Me puse manos a la obra y di forma a una publicación sobre arte y cultura”, dice. Como es busquilla se consiguió que se la imprimieran y en la actualidad saca una edición al año.
Una conocida le sugirió que entrevistara a un matemático y físico quechua que sabía muchísimo de la cultura inca y que podía ser un aporte para esas páginas. Se trataba de Jesús Salqa Rios, quien había fundado y había sido profesor de la primera escuelita que tuvo la comunidad Qéro.
“Lo llamé, me presenté y Jesús se mostró encantado con la idea de la entrevista. Quedamos de almorzar juntos y cuando llegué al lugar yo busqué a un abuelo. Me habían dicho que era un hombre sabio y pensé que era mayor”, narra riendo.
Se saludaron con Jesús, de 43 años, y cuando este se sacó los lentes Karolina casi se murió de la impresión. Sus ojos verdosos, muy profundos, y su hablar suave se quedaron impresos en su alma y corazón. El amor fue fulminante. El matemático la visitó días después en el Munay Runa y le llevó pancito a los niños. En ese momento ella supo que nunca más se separarían.
Llevan tres años juntos y el académico, cuenta, la apoya mucho en sus proyectos. Hoy está enfocado en que esta chilena aventurera siga sacando adelante su colegio holístico que a futuro, quizás, se traslade a Calca, a unos 20 minutos de Pisac.
“Los sueños se hacen siempre realidad cuando pones tu corazón en ellos”, remarca Karolina. Se despide afectuosamente y camina unos pasos. Cuando mira hacia atrás y levanta su mano diciendo adiós nuevamente sus ojos brillan.