domingo, 13 de febrero de 2011

Esa extraña sensación

A veces y siempre lo digo y lo repito hasta el cansancio “a veces” se me pone duro el corazón y me envuelvo en locuras de las cuales a corto plazo me arrepiento, pero que a la distancia las veo como tonteras o niñerías que van más allá de mi comportamiento normal o mejor dicho “habitual”.

Anoche casi me volví loco escuchando música de un grupo de jóvenes quienes interpretaron temas de Black Sabbath, Doors, Deep Purple y otros grupos de “mi generación” por decirlo de alguna manera. Me llamó la atención de que fueran muy jóvenes y la calidad de sus interpretaciones. Se creían el cuento y lo demostraron claramente… que momento más loco de sana envidia… (mentira la envidia nunca ha sido sana) y de recuerdos que se me vinieron a la cabeza con la fuerza de una tormenta… y allí comenzaron las preguntas: qué hago acá?, soy muy viejo entre tantos jóvenes? Parece que estoy desfasado y este no es mi lugar? Qué dirán estas niñitas de mi? Y así seguí durante un tiempo largo… pregunta tras pegunta con la certeza de no tener ni una, ni una sola respuesta. Pero qué pasa si estos pendejos ni nacían cuando escuchaba a estos grupos… el tiempo transcurre, pero la calidad no… en el caso de esa música… pero… qué me pasaba? Por qué tanta pregunta? Qué mierda estaba sucediendo? No serán los años? La vejez me llegaba de sopetón? No lo sabía y la verdad ya no quería seguir pensando… me ahogué en el tercer “terremoto” (trago típico del Democrático) y seguí las estrofas de “War Pigs”… me dejé llevar por el rock… pura y profana sanación… pura e infecta droga que no la puedes dejar atrás… el rock me alimentaba, a pesar de ser casi un dinosaurio. La belleza de las mujeres que me rodeaban también… bueno el rock no es rock sin mujeres o gruppies, en realidad a estas alturas daba lo mismo.

El ambiente era cavernario… el Bar Democrático es como una cantina tercermundista de un país subdesarrollado y ubicado en Iquique donde se puede decir sin falta a la verdad que es una ciudad tercermundista del “Tercer Mundo”… todo lo que se hace mal acá, se hace al cubo o mejor dicho se multiplica por tres… (ahora sonaba Paraoid)… Iquique mi puerto de Palos, ya que cuando llegué lo iba a usar para descubrir América y conquistarla y hoy me la transformaron en un ciudad Light, de antivalores y efervescencia capitalista y exitista producto de la explotación de minerales y de la desvastación del agua que usan las empresas mineras para procesar el cobre… y se dice ahora que una de ellas (Doña Inés de Collahuasi) encontró uranio y que lo están sacando piola hacia el extranjero. Será verdad tanta maravilla? Es lo que se comenta fuertemente por cierto… mejor sigo con el rock and roll… que comentando el daño el medioambiente si al parecer a nadie le interesa… el dinero, mejor dicho la cara de Prat y de Bello en los billetes de 10 y 20 mil pesos respectivamente hacen la diferencia con el resto del país que a pesar de estar en la calidad de tercermundista se notan los avances, en especial en aquellos que no tienen que ver con la plata…

Así entre rock anda roll, bellas mujeres habituales de esta sociedad de ciudad alejada de los centros urbanos más avanzados se me pasaron por la mente con la rapidez del rayo… yo no soy para morder la mano de quien me da comida… es una simple crítica a quienes tienen el poder de cambiar las cosas y no lo hacen… son aquellos que hablan y predican lo que nunca han practicado… los hombres no han aprendido la lección… por eso es mejor que me quede con el rock… porque la visa es así… siempre encontramos una salida para llenar los días hasta que nos muramos… en mi caso no es la plata… la completo con otras cosas en especial aquellas que marquen la diferencia porque la moda “nunca reemplazara al estilo” y la moda materialista que vivimos no reemplazará jamás a aquellos valores que cargamos en el alma.

sábado, 12 de febrero de 2011

El ciego que nos enseñó a mirar

Una fuerte y ancestral brisa entró en mi memoria apenas escuché a “Blind Willie Johnson” y su extraordinaria canción “Dark Was The Night”. Fueron necesarios más de 40 años para comprender aquello que se lleva en el alma y que no puede ser de otra forma reproducido salvo “sentirlo” y con todas las fuerzas del mundo. Allí en medio de la nada y de todo, cerca del parque Forestal comprendí el verdadero significado del blues… el blues es alma lisa y llanamente… es aquello inimitable, mágico, vísceral y eternamente espiritual que surge desde lo más profundo del ser. Por lo mismo, esa jornada nostálgica a la mitad de un día gris y somnoliento no pudo retrotraerme nunca más de estos sonidos que me seguirán hasta la muerte… y si menciono a la muerte es porque el blues también lo es, como lo es la vida que ahora disfrutamos… es decir alma hecha carne.
Fue en esos precisos momentos que las nubes dejaron ver las estrellas y el cielo se iluminó como nunca antes lo había percibido: la claridad y la extraña sensación de bienestar y amor se apoderaron de mi… si dije “amor” porque no existe otra manera para entender los acordes y las interpretaciones de aquellos mágicos juglares que nos regalan con cada golpe o rasgueo, con cada sílaba o gutural sonido que se escapa de su cuerpo y en especial de su corazón.
Esa tarde la inquebrantable fe en que el hombre volverá a su ser interno para las cosas importantes de la vida y para su desarrollo me volví a la creación de “Blind Willie Johnson”, como un legado de la humanidad para otras humanidades. No hay olvidar que esta canción es parte del legado del hombre como especie porque viaja en la sonda espacial “Voyager” en un disco de oro con los sonidos y las imágenes de la tierra. En un futuro lejano o cercano… tal vez y digo tal vez será encontrada por “otra humanidad” y podrán acercarse a lo único que nos diferencia del resto de las otras especies del planeta: la belleza del alma y la poca – muy escasa todavía – conciencia de que somos seres espirituales y que hemos logrado algo de conciencia. Como decía Carl Sagan, el científico desaparecido en 1996 “somos polvo de estrellas con algo de conciencia”. Y la verdad así no más es… hemos avanzado gracias a nuestras inquietudes, pero somos raza belicosa y eso no nos hace nada bien… por eso la inquietud de “Blind” de acercarse a Dios y con su voz y su guitarra nos mostró el camino de la superación espiritual… Lo que él nos mostró no tiene precio… así debería ser todo en la existencia.

por Freddy Torres Oviedo