
Yo sé que esto es nuevo. No lo pensé hacer tan pronto cuando dejé de lado diseñar. Pero, por unos u otros motivos, a veces de la simple billetera, debo volver a una área que había dejado atrás. Ahora estoy en eso y con renovadas ganas (no sé de donde) y vuelvo a diseñar. Es interesante el curso de la vida, porque por estas cosas que uno no comprende las situaciones se vuelven a repetir. ¿Será acaso una cadena que no podemos romper? En realidad no lo puedo asegurar porque rompe mis límites del conocimiento. La vida es así, cada día que pasa se me vuelve más mágica y ceremonial.
Ahora que miro el pasar de estos días y comprendo que esta columna se vuelve muy, pero muy íntima porque no hago más que hablar de lo que a mi me está pasando y mientras los “Ultravox” me inundan con “Viena”, mis oídos se vuelven sensibles a los sonidos que dejé hace mucho tiempo atrás. Creo que la música es eso una situación de espacio – tiempo y nada más. Es un ponerse de acuerdo en las sensaciones que nos traerá de vuelta. Si, la vida se repite con una frecuencia casi perfecta… el cosmos imponiéndose al caos… ¿o al revés?
Si amigos, desde una noche muy cálida y con pocas ganas de dormir y de pensar mucho en lo trascendente, me di cuenta que en lo simple está casi todo lo trascendente… es que a veces no tenemos tiempo de hacer lo importante… sólo hacemos lo urgente y urgente e importante nunca o casi nunca son sinónimos.
El otro día conocí a una persona que es abogado. Fueron pocas palabras las que cruzamos. Me di cuenta de lo vacío de su existencia y de la podredumbre de su vida. Es más fue altanero y me mandó a “buscar mi destino”. Sin dudas que no ve más allá de su nariz. Muchas vidas le faltan para saber de porqué mis actuaciones van hacia el virtuosismo. Palabras como lealtad, vigor, amor, altruismo no las sabe aunque dice manejar el idioma y las letras. Tal vez, si… pero para atacar y destrozar incautos en sus juicios, para estafar con el poder de un título. Sin dudas que me provoca asco y después mucha pena. Dios me hizo conocerlo para citarlo de ahora en adelante en mis libros y en mis escritos. La vida siempre se encarga de dar sorpresas… esta fue una. Nunca pensé conocer a alguien de esa estirpe. El nombre de esta persona… eso sin dudas que no tiene importancia. Tal vez en el mundo haya muchos como él… por eso hay que empezar a librarse de ese cáncer… ¡Gracias a Dios por tener que no verte nunca más en mi vida!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario